Estrategias con opciones combinadas: Strangle y Straddle
- David Esteban Casado

- 8 mar
- 3 Min. de lectura
Strangle
El strangle es una estrategia con opciones combinadas que permite capitalizar grandes movimientos en el precio de un activo sin importar la dirección.
Para ello se compra simultáneamente una call (opción de compra) y una put (opción de venta) que estén fuera de dinero (OTM) sobre el mismo activo subyacente, pero con diferentes strike prices (precios de ejercicio) y la misma fecha de vencimiento. Esto sería un long strangle, y el short strangle sería igual, pero vendiendo simultáneamente ambas opciones.
En el long strangle el inversor pagará inicialmente la prima de ambas opciones, y obtendrá un beneficio cuando el precio del activo se mueva lo suficiente, al alza o a la baja, superando los strike de ambas opciones. Por estos motivos se utilizará cuando se crea que en una determinada fecha habrá un gran movimiento en el precio del activo subyacente (mucha volatilidad).
En el short strangle el inversor recibirá inicialmente la prima de las dos opciones vendidas, y obtendrá un beneficio con el paso del tiempo si estas opciones no se ejecutan. Por estos motivos se utilizará cuando se crea que no va a haber grandes movimientos en el precio del activo subyacente (poca volatilidad).
En el caso del long strangle, las pérdidas estarán limitadas al valor de las primas pagadas; mientras que los beneficios son ilimitados. En cambio, en el short strangle las pérdidas son ilimitadas, mientras que los beneficios se limitan a la prima de las opciones vendidas.
Las Griegas juegan un factor crucial:
Vega (Volatilidad): El long strangle tiene un Vega positivo, se beneficia directamente de un aumento en la volatilidad implícita (IV) del subyacente.
Theta (Tiempo): Tiene una Theta negativa, ya que la posición pierde valor intrínsecamente con el paso del tiempo.
Para aclarar los conceptos, veamos un ejemplo:
Imaginemos que una acción cotiza a $100. Como el inversor espera que haya una gran volatilidad, decide comprar un strangle, y para ello compra una call con strike de $104 pagando una prima de $6, y también compra una put con strike $96 pagando una prima de $4. Si el precio de la acción se mueve significativamente, por ejemplo llegando a los $115, o cayendo hasta los $85, el inversor ganaría dinero gracias a la opción que pase a estar dentro de dinero (ITM). En cambio, si el valor de la acción se mantiene en un rango entre los $96 y los $104, el inversor perdería dinero ya que ambas opciones pierden su valor al estar OTM.
En el siguiente gráfico se ve de forma esquematizada cuál sería el perfil de pago (payoff profile) de un strangle.

Puntos importantes a la hora de ejecutar un strangle:
Elegir opciones con un gran volumen (observando el interés abierto) para beneficiarnos de una mayor liquidez.
Monitorizar cómo Theta afecta a nuestra posición.
Straddle
Es una estrategia muy similar al strangle, ya que ambas utilizan la combinación de opciones para capitalizar grandes movimientos en el precio de un activo sin importar la dirección. Además, se puede tanto comprar, como vender un straddle.
Su principal diferencia es que el straddle es más costoso que un strangle dado que comprará ambas opciones en dinero (ATM), con el mismo strike y fecha de vencimiento. Por eso mismo, el comprador necesitará un menor movimiento del precio para ejercer sus derechos de compra o venta.
La decisión para ejecutar una u otra estrategia dependerá, en gran medida, de la expectativa de volatilidad del mercado y del dinero disponible. Si prefieres una mayor probabilidad de éxito, pero asumiendo mayores costes, el straddle es una buena opción. En cambio, si esperas una gran volatilidad, pero no quieres asumir un alto coste inicial, tendrá más sentido comprar un strangle.
Para comparar las diferencias lo mejor es verlo en una tabla:





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